Casi ciego
Hoy, casi ciego y sin pensar
quise burlar a mi destino y ¡Ay!
Estaba inmerso en una irrealidad.
Hoy, casi ciego y sin pensar
no quise andar en mi camino y ¡No!
No me di cuenta de una gran verdad.
Que hoy desperté en la ciudad
y a mi lado no había nada.
El silencio hiere más que mil tristes palabras
y ese es el punto en que debo decir basta,
este es el instante, la tormenta se desata.
Salgo a ver, salgo al sol,
quiero yo ver si hay algo mejor.
Pero ahora se, lo vi mejor,
que no puede ser que haya algo mejor.